¿Cuáles son las causas de la intolerancia a la lactosa?

En general la deficiencia de lactasa intestinal se puede clasificar en dos grandes grupos:

Deficiencia primaria:

Constituye el trastorno genético más frecuente en la especie humana, afectando a más del 50% de la población mundial. Este trastorno metabólico se presenta cuando el intestino delgado no tiene suficiente lactasa. Se trata de personas que aunque nacen con lactasa intestinal normal, pierden este enzima en mayor o menor grado a medida que alcanzan la madurez, por lo que el organismo pierde capacidad de digerir la lactosa. Este tipo de deficiencia suele desencadenarse en la edad adulta, pero también puede iniciarse en la infancia o en la adolescencia, es la llamada hipolactasia del adulto.

Deficiencia secundaria:

En este caso, la reducción de lactasa intestinal se debe a causas no genéticas, que son consecuencia de enfermedades intestinales diversas, en las que se da un mayor o menor deterioro de la mucosa intestinal y entre las que se encuentran la enfermedad celíaca, infecciones o lesiones severas en el intestino delgado, intervenciones quirúrgicas gastrointestinales, colon irritable, enfermedades gastrointestinales causadas por malnutrición, pacientes expuestos a tratamientos con quimioterapia, etc. En estos casos, la intolerancia es reversible, cuando desaparece la causa se recupera la lactasa intestinal. En la tercera edad también es frecuente la deficiencia de lactasa.